Adiós a las Pruebas de Diagnóstico PDF Imprimir E-mail
Lunes, 03 de Febrero de 2014 11:07

La AGAEVE (Agencia Andaluza de Evaluación Educativa) anunció hace apenas unos días que las pruebas de diagnóstico (PED) que se venían realizando en sexto de Primaria y segundo de la ESO no se realizarán este curso.

La LOMCE establece pruebas de evaluación final al término de las etapas de primaria y secundaria en sus artículos 21 y 29 respectivamente.

Asimismo, la LOMCE, en su artículo 144, autoriza a las Administraciones Autonómicas a realizar cuantas pruebas de evaluación consideren necesarias, tanto en primaria como en secundaria. No existe incompatibilidad alguna entre las pruebas estatales y las pruebas regionales. De hecho, la propia Junta acaba de anunciar en BOJA la realización para el presente curso de las pruebas ESCALA en primaria.


La no realización de las PED, tal y como anuncia la AGAEVE, es por tanto, aparentemente, una decisión voluntaria y caprichosa de este organismo, y entendemos que cuenta con el beneplácito de la CEJA. Porque las pruebas se podrían haber continuado realizando indefinidamente, de modo independiente a la implantación de las pruebas estatales de final de etapa establecidas por la LOMCE. O al menos, hasta 2015/2016 en Primaria y 2016/2017 en Secundaria, fechas en las que se realizarán por primera vez, sin valor académico aún, las pruebas finales de etapa introducidas por la LOMCE; así se evitaría, que durante cuatro cursos estos alumnos no realicen ningún tipo de prueba de diagnóstico externa, con o sin valor académico.

Es más, el anuncio lo realiza la AGAEVE, cuando entre sus funciones, recogidas en el decreto 435/2008, concretamente en su artículo 6, se encuentra realizar las pruebas, no así ordenar su realización, función que entendemos que no es competencia suya. Además, existe un normativa que regula la realización de dichas pruebas, concretamente la orden de 27 de octubre de 2009; orden que no ha sido derogada de momento.

Señalemos también que el decreto 220/2013 aprobado a finales de 2013, y que blinda las competencias en evaluación de la AGAEVE y de la Inspección educativa, sigue manteniendo de manera explícita en su artículo 6 la realización de las pruebas de diagnóstico, a cargo de la primera.

Por tanto, no sólo no se está cumpliendo la orden de 2009, sino que se hace lo propio con el mencionado decreto.

Nuestra conclusión es que la Junta permite que la AGAEVE incumpla normas que están en vigor.

Desde PIENSA exigimos la disolución y desaparición inmediata de la AGAEVE. Del mismo modo, pedimos que esta función evaluadora quede a cargo de los funcionarios que forman el Cuerpo de Inspectores de Educación, siempre y cuando, claro está, dicho Cuerpo trabaje desde la absoluta independencia política, sin atender a ningún tipo de presión interesada. Por otro lado, exigimos el reintegro del presupuesto anual, más de cinco millones de euros, destinado a este organismo a las arcas públicas andaluzas, o como mínimo, la parte proporcional correspondiente al diseño, maquetación y edición de las mencionadas pruebas de diagnóstico.


En caso negativo, cabría pedir responsabilidades al Consejero de Educación, Luciano Alonso, por permitir, por un lado, el incumplimiento de normas en vigor y, por otro, por asignar fondos públicos a un organismo que, motu proprio, no va a desempeñar las funciones que tiene encomendadas.

Sobre los motivos de esta decisión, sólo podemos especular. C. Auguste Dupin, el protagonista inventado por Poe, tratando de dar una explicación racional a los asesinatos de la Calle Morgue dice en un momento de su argumentación, que los policías han caído en el grueso pero común error de confundir lo insólito con lo abstruso.

Estamos ante una situación novedosa, diríamos que insólita, sin embargo en PIENSA, a diferencia de la policía del relato de Poe, no cometemos el error de considerarlo abstruso. Más bien creemos que pueda responder a una estrategia preconcebida. Pero que sean los responsables quienes ofrezcan las explicaciones.

Resulta curioso comprobar cómo han caído en desgracia unas pruebas que otrora fueron defendidas a ultranza por los diferentes responsables del ramo ante el cada vez mayor rechazo que suscitaban. Así, la exconsejera Moreno llegó a afirmar el curso pasado, tras el boicot al que se vieron sometidas, que estas pruebas servían para "comprobar año a año la mejora de los rendimientos académicos en un sistema público moderno que aspira a mejorar", y que es "imprescindible" la evaluación, ya que "lo que no se evalúa no se conoce ni se mejora”. Y en la misma línea, su predecesor, Álvarez de la Chica, comentó que “la aplicación de las pruebas de la Evaluación de Diagnóstico está generando dinámicas de mejora en los centros educativos sobre la adquisición de las competencias básicas por parte de sus alumnos y alumnas”.

Entonces sólo cabe preguntarse, si tantos efectos positivos tenían, ¿por qué eliminarlas?

Por nuestra parte, es un alivio saber que no tendremos que volver a soportar la burocracia que estas pruebas suponían. En PIENSA siempre hemos defendido la realización de pruebas de nivel exigentes, con valor académico y que midan de forma rigurosa el conocimiento de nuestros alumnos. Las pruebas de diagnóstico en Andalucía nunca cumplieron ninguno de los requisitos mencionados.



Comparte este artículo de PIENSA en tu red social favorita
Del.icio.us! Google! Live! Facebook! Meneame TwitThis Joomla Free PHP